Un medio seguro de conquistar enemigos. Y como evitarlo

No empiece nunca anunciando; "le voy a demostrar tal y tal cosa....". Esto es un desafío. Despierta oposición y hace que quien lo escucha quiera librar batalla con usted, antes de que empiece a hablar.
Si va a demostrar algo que no lo sepa nadie. Hágalo sutilmente, con tal destreza que nade piense que lo está haciendo.
"No se le puede enseñar nada a nadie, sólo se lo puede ayudar a que lo encuentre dentro de sí"
"Bien escuche. Yo pienso de otro modo pero quizá me equivoque. Me equivoco con tanta frecuencia,,, Y si me equivoco quiero corregir mi error. Examinemos los hechos."
"En nuestra agencia hemos cometido tantos errores, que con frecuencia me siento avergonzado. Es posible que nos hayamos equivocado en su caso. Dígame como fue"

Este enfoque desarma a los quejosos y cuando el cliente termina de liberar sus sentimientos suele mostrarse mucho más razonable que antes. Jamás se verá en aprietos por admitir que quizá este equivocado. Eso detendrá todas las discusiones y dará a la otra persona el deseo de ser tan justo y ecuánime como usted. Le hará admitir que también él puede equivocarse.
Cuando nos equivocamos, a veces, lo admitimos para nuestros adentros. Y si se nos sabe llevar, son suavidad y con tacto, quizá lo admitamos ante los demás y acaso lleguemos a enorgullecernos de nuestra franqueza y ecuanimidad en tal caso. Pero no ocurre así cuando otra persona trata de meternos a golpes en la garganta el hecho poco sabroso de que no tenemos razón.
En ciertos casos su opinión sería acertada pero que, en el caso presente me parecía que habría cierta diferencia.

Manuel Rubio Juárez
coach_vm@yahoo.es
coachrubio.acnshop.eu
fincaalbahaca.com

Bibliografía "Como ganar amigos e influir en las personas" Dale Carnegie

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