El mal de lo positivo

Hola a todas/os



Hoy en día es muy común escuchar toda una filosofía acerca del pensamiento positivo. Sin embargo y por experiencia propia, todo positivo es tan perjudicial como un extremo negativo. Por lo que hay que encontrar un termino medio para encontrar el equilibrio.

Habrán pasado casi 8 años, cuando todavía trabajaba para la granja escuela finca albahaca y era coordinador del proyecto educativo Jaimito en uno de los barrios más humildes de Sevilla, llamado Torreblanca, del que me une un especial cariño, por todo lo vivido allí. Y por que mantengo magníficos amigos/as.

En la granja vivimos un momento de esplendor y no sólo por el volumen de trabajo, sino que además prácticamente la administraba en solitario y el nivel de motivación era muy alto. Prácticamente todos los monitores formábamos un gran equipo sólido que no sólo disfrutábamos del trabajo con los niños sino que disfrutábamos entre nosotros. Solíamos tomarnos tapitas los viernes, excursiones,  teníamos gran cantidad de detalles cariñosos entre nosotros.
Me hacía extraordinariamente feliz ver por la mañana temprano que todo el mundo venía con una sonrisa al empezar el día que se mantenía en el trascurso y acabábamos recogiendo la granja cantando y bailando. Fue una época realmente divertida y agradable la que estábamos viviendo.

De manera que empece hacer una de las cosas que dice mi familia que se me da realmente bien; delegar. Si ha alguien se le da mejor que a mi hacer algo, pues le dejo mi sitio y me dedico a otra cosa. En ACN, la nueva empresa en la que estoy asociado le llaman duplicar. Será por inquietudes, jajajaja, ya me conocéis.

Así que enormemente motivado y con tiempo pues estaba delegando funciones. Se me ocurrió la idea de empezar magisterio, por educación física. Habréis notado el cuerpazo que tengo, jajaja. Pues no sólo me responsabilice de algo muy importante sino que además estaba sacando unas notas excelentes. En mi vida había sacado tantos nueves y sobresalientes. Aunque claro con dos proyectos educativos a mis espaldas como la granja y Jaimito, una madre maestra y una hermana pedagoga. Mi vocación de maestro se cristalizó en un momento en el que todo era felicidad y luces de colores.

Los casi dos años de gran alegría se convirtieron en meses de euforia y de ahí rompí la barrera de la normalidad en lo que se refiere al estado de ánimo, convirtiéndose en un trastorno del estado del ánimo.

Caracterizado por tener ideas sobre-valoradas y persecutorias, pérdida de la objetividad, gran cantidad de energía, insomnio, comportamiento errático y explosivo.

Vamo que la lié parda!!!. En ese momento no pensaba para nada que estaba enfermo porque todo me sentaba bien, tenía mucha energía para hacer las cosas que me proponía. Y además no tenía ninguna refencia, ni familiar, ni de amigos, ni en la educación que había recibido, ni en las películas. Hoy en día si estoy más informado de estos trastornos y más preparado para vivir más equilibrado.

Ahora en el cine si veo algunas referencias, Mr. Jones, de Richard Gere y la protagonista de Homeland ambientada en la C.I.A

 En menos de dos años, con una efectividad que los mismos doctores se asombraron quedé restablecido. Además me tildaron de paciente ejemplar e innumerables elogios. Llevo años sin presentar ningún síntoma. Y con un estado totalmente normalizado. 

Me siento cada vez más sano y vivo lo que me ha pasado con agradecimiento puesto que soy más consciente de mis límites, de las señales de alarma que me advierten de cualquier llamada de atención y tengo herramientas para normalizar mi estado de ánimo.

En conclusión que soy tan atractivo como Richard Gere y que podría perfectamente dirigir la C.I.A, Y tened cuidado con lo positivo porque puede provocar situaciones no tan buenas.

Os amo familia!!!

Manuel Rubio Juárez
coach_vm@yahoo.es
coachrubio.acnshop.eu
fincaalbahaca.com










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